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“Si soy intolerante al azúcar de la leche… ¿solo puedo tomar mantequilla sin lactosa?” Esta es la pregunta que se hacen muchas personas tras el diagnóstico de la intolerancia a este componente. La respuesta es no, aunque con matices. Te damos toda la información que necesitas para disfrutar de este alimento con tranquilidad. ¡Sigue leyendo!

Cómo se hace la mantequilla común

Para entender por qué razón muchas personas que no digieren correctamente el azúcar de la leche sí que incorporan la mantequilla con total naturalidad en su dieta debes conocer cómo se elabora. La leche de la que proviene esta sustancia contiene un 85% de agua, un 6% de proteína, tan solo un 5% de lactosa y, por último, un 4% de materia grasa.

 

Se crea a partir de este último 4% de grasa, por lo que está casi totalmente separada de este componente. Casi se puede decir que la mantequilla no lleva lactosa. Pues la proporción es de apenas 0,1 gramos en cada 100 gramos de producto. A muchos quesos considerados sin lactosa les pasa algo parecido. Como esta sustancia está disuelta en la parte líquida de la leche y el queso se elabora con la parte sólida, tiene muy poca cantidad de este azúcar.

Diferentes niveles de intolerancia a la lactosa

Existen niveles distintos de déficit de lactasa. Por lo que no todos los intolerantes toleran de la misma manera la incorporación en la dieta de productos lácteos. Hay casos en los que la persona incluso tolera perfectamente hasta un vaso de leche al día.

 

De hecho, la intolerancia a la lactosa puede aumentar con la edad. Por ello hay personas que, aunque durante la mayor parte de su vida han podido digerir el azúcar de la leche sin ningún tipo de problema, a medida que se hacen mayores comienzan a tener problemas para asimilarla. En general, estos casos suelen ser de leves a moderados, por lo que pueden ingerir mantequilla con lactosa con total normalidad.

 

Por contra, otras personas ni siquiera pueden asimilar algunas trazas de este azúcar que pueda haber en algunos alimentos procesados. En estas situaciones de intolerancia alta, y aunque ya hemos comentado que la mantequilla casi no tiene lactosa, quizá sí que es conveniente pasarse a su versión sin lactosa. Sin embargo, en el resto de situaciones no es necesario.

Por qué no siempre es necesario consumir mantequilla sin lactosa

Como ya has podido adivinar, la mayoría de los intolerantes pueden consumir mantequilla con lactosa sin que se produzcan síntomas como gases, hinchazón abdominal o diarreas.

 

La mayor parte de los intolerantes a la lactosa pueden digerir perfectamente la mantequilla con lactosa debido a su pequeño porcentaje de este azúcar de la leche.

Hay personas que, sin tener ninguna intolerancia, optan por comprar mantequilla deslactosada porque, al ser esta última un azúcar, consideran que es perjudicial para su salud. Nada más lejos de la realidad.

 

La OMS (Organización Mundial de la Salud) señala que reducir el consumo de azúcares añadidos es beneficioso para la salud. Pero esta recomendación no puede aplicarse a los azúcares naturales que forman parte intrínseca de las verduras, las frutas o la leche. Por tanto, no hace falta (en ningún caso que no sea el de una intolerancia severa a la lactosa) optar por la alternativa sin.

¿Hemos solucionado tus dudas acerca de la idoneidad de incorporar en tu dieta la mantequilla sin lactosa? Ayuda a tus amigos a que también las resuelvan compartiendo este artículo en tus redes sociales.

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