Hay pocos planes tan geniales como una cena en casa con tu familia o amigos y es que… ¿Qué genera más satisfacción que ver cómo tus invitados pasan una velada estupenda y salen por la puerta de casa con una sonrisa de oreja a oreja? Son momentos que no tienen comparación; sin embargo, ser un buen anfitrión no es tarea sencilla, ya que lograr una velada perfecta depende de muchos factores… ¿Cuáles son? ¡Vamos a descubrirlos! A continuación te presentamos 6 consejos que debes tener en cuenta para montar una cena perfecta e inolvidable. 

¿Listo para ser un anfitrión de primera? Descubre cómo con estos 6 tips

 

¡Organízate! 

El éxito de todo plan, incluyendo una cena en casa con amigos o familiares, depende en gran parte de la organización previa. Saber quiénes acudirán, qué come cada uno y qué preferencias tienen es crucial para garantizar el disfrute de todos. ¡Mientras menos improvisación, más control y más deleite! Igualmente, es importante tener en cuenta aspectos que van más allá de la comida, como puede ser la preparación de la mesa y la elección de la vajilla. Asegúrate de contar con todo lo que necesitas los días previos a la velada. 

Todos los invitados cuentan

Además de la organización, es indispensable tomar en cuenta a todos y cada uno de los invitados, y no solo en la fase de organización, sino, sobre todo, en el momento de la cena. ¡Salúdales, preséntales si no se conocen entre ellos, dedícales tiempo y atiéndeles según los gustos de cada uno! Trata de hacerles sentir bienvenidos y parte del grupo. Todo esto con el fin de lograr un…

¡Buen ambiente!

Si te organizas e integras a todo el grupo, ¡el buen ambiente se creará solo! De todas maneras, recuerda que esa noche tú eres el anfitrión y que debes, dentro de lo posible, llevar las riendas del encuentro. Por lo tanto, favorece la conversación, saca temas que sean agradables para todos los comensales y haz de mediador si surgen conflictos para reconducir la conversación y de que… ¡Todo fluya!

Deléitalos con un buen menú

Y la joya de la corona de toda buena cena es, por supuesto: ¡Un buen menú! ¿Qué otra cosa podía ser? La organización, la integración y el ambiente son claves para pasarlo bien, pero, ¿de qué sirven sin una buena comida que alegre el estómago de tus invitados? Más allá de saber cocinar o no, el truco es tener en cuenta el espacio, la hora, los invitados y también la ocasión. Así, garantizarás que estás seleccionando un menú adecuado para el momento perfecto. Tras el último bocado solo querrán.. ¡Repetir! 

De igual manera, es importante que tengas presente las posibles alergias o intolerancias que puedan tener tus invitados como, por ejemplo, la intolerancia a la lactosa, para poder ofrecer así un menú ideal para cada uno de ellos. 

Música, detalle esencial

La música, como era de esperar, no puede faltar y al igual que el menú, debe ser acorde a la ocasión y a los invitados. No hay una canción universal que sirva para ambientar cualquier velada por lo que asegúrate de tener preparada una playlist con un estilo musical que acompañe al tipo de comida que vas a servir y, si lo consideras oportuno, juega un poco con ella y divierte a los invitados con un algún género en particular o con hits que marcaron épocas anteriores. ¡La música es una excelente aliada para animar y darle giros inesperados a las veladas!

Cierre ideal: postre y sobremesa

Finalmente, toda buena cena se debe cerrar con un buen postre y una mejor sobremesa. Este es un momento ideal para cambiar de ambiente y tal vez ir al jardín o a la terraza y disfrutar allí, por ejemplo, de un delicioso helado de chocolate que permita cerrar la velada con un toque dulce. 

Ahora que ya tienes las claves para convertirte en el anfitrión 10, ¿a qué esperas para preparar una cena de verano perfecta? 

 

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