Es indudable, que el consumo de bebidas vegetales está en auge y, ¡no nos extraña gracias a todas sus propiedades nutricionales! Por eso, en Nutira te damos todas las claves sobre ellas y te enseñamos a cómo hacer leche de avena casera. ¡Toma nota!

Bebidas vegetales: el porqué de su popularidad

En los últimos años, las bebidas vegetales han visto crecer su popularidad hasta posicionarse como primera opción de consumo en personas intolerantes a la lactosa y veganas. Pero, ¿qué distinciones hay frente a la leche de vaca?

Pese a su evidente diferencia con la leche proveniente de la vaca, pues no contienen lactosa, estas bebidas disponen de numerosos minerales, vitaminas, proteínas y grasas insaturadas muy beneficiosos para la salud. Y aunque, no tienen el mismo nivel y porcentaje de calcio que la tradicional leche, sí puedes encontrar en tu supermercado más cercano, algunas bebidas vegetales enriquecidas en este macronutriente, así como en vitamina D o vitamina B12.

Aún así, actualmente, existen numerosas variedades de bebidas vegetales sin lácteos, pero una de las más consumidas es la de avena. Las bebidas de avena destacan por su dulzor natural, alto contenido en fibra y digestibilidad, siendo una bebida de lo más recomendada para personas que quieren bajar de peso y regular el colesterol. Además, gracias a su contenido en vitamina B, te ayuda a proteger y regular el sistema nervioso central, combatir el estreñimiento, regular los niveles de azúcar y mejorar y fortalecer los músculos y huesos.

 

Cómo hacer leche de avena

¿Qué mejor que preparar tú mismo tu propia leche de avena y disfrutar de todos sus beneficios? Tan solo necesitarás 2 ingredientes y apenas 10 minutos. ¿Listo? ¡Vamos allá!

Ingredientes:

  • 1 L. de agua.
  • 60 gr. de copos de avena.
  • Dátiles u otro endulzante natural (opcional).

¿Cómo se prepara?

En primer lugar, coloca la avena en un vaso de licuadora y los dátiles sin hueso, en caso de que quieras añadir un endulzante natural a tu bebida de avena. Después, incorpora el agua tibia y tritura durante un par de minutos a máxima potencia. 

Seguidamente, cola la leche con una gasa o bolsa de filtrado para poder separar el líquido de los restos de copos de avena. Te recomendamos volver a colarlo en 2 ocasiones más para asegurarte de que has eliminado por completo los restos de avena y extraído la mayor cantidad de líquido. No olvides, que puedes reservar estos restos tras el filtrado y dejarlos secar, ya que servirán como harina de avena para, por ejemplo, recetas de repostería que quieras preparar.

Por último, viértela en una botella de cristal o recipiente similar y guárdala en la nevera. Recuerda que, si antes de servirla observas que se ha separado ligeramente el agua de la parte grasa extraída de la avena, no debes preocuparte. Simplemente, agítala bien antes de consumirla y, ¡a disfrutar!

Hacer leche de avena

¿Cómo se conserva?

La conservación de esta leche tiene una duración de 3-4 días máximo, por lo que te recomendamos no hacer grandes cantidades para evitar el desperdicio alimentario.

Así mismo, no olvides que su conservación no deja de ser cómo cualquier leche, así que puedes cocinar con ella y calentarla en el caso de que así lo desees, pero, ¡cuidado! Es importante evitar que la bebida de avena hierva porque puede perder su textura líquida y su sabor naturalmente dulzón.

La versatilidad de las bebidas vegetales

Como ves, ¡preparar tu propia leche de avena casera es muy fácil!

Además, no solo podrás consumirla sola en tu desayuno o acompañada de café, sino que también en batido o en frapuccino. ¡Alternativas ideales para dejar atrás el consumo más típico de bebidas sin lactosa!

¿Ya sabes cuál será tú próxima tentación en bebidas sin lactosa? ¡Nosotros aún no nos hemos decidido!

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