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¿Los yogures sin lactosa son los únicos que pueden tomar los intolerantes al azúcar de la leche? La respuesta es no, pero con matices. Vamos a explicarte las claves para entender qué tipo de yogures son los más adecuados para las personas que sufren esta patología y por qué.

¿Qué es el yogur exactamente?

El yogur es un alimento elaborado a base de leche fermentada por la acción de microorganismos que convierten la lactosa en ácido láctico. Este último favorece el desarrollo de un tipo de bacterias en la flora intestinal que son muy beneficiosas. Ya que previene la aparición de otros microbios que causan infecciones.

En consecuencia, tanto los yogures sin lactosa (para aquellas personas con una intolerancia alta al azúcar de la leche) como aquellos que la poseen, resultan, en general, beneficiosos para la salud. Los segundos poseen lactosa en una pequeña cantidad, pues la mayor parte se ha convertido en ácido láctico. Por tanto, suelen ser bien digeridos por aquellos que tienen una intolerancia baja.

Principales beneficios del yogur

  • Posee menos cantidad de lactosa que la leche.
  • Favorece el funcionamiento intestinal y mantiene la flora bacteriana.
  • Es una fuente de calcio, fósforo y magnesio.
  • Es un alimento bajo en calorías pero rico en nutrientes.

¿Pueden tomar yogur las personas intolerantes a la lactosa?

Sí, sobre todo si la intolerancia es baja. Como ya hemos explicado en párrafos anteriores, la mayor parte de la lactosa de los yogures se convierte en ácido láctico durante el proceso de fermentación. Este pequeño porcentaje solo afecta a aquellas personas que tienen una intolerancia alta a la lactosa.

Por esta razón es muy recomendable consultar con un experto médico. Para definir si se es o no intolerante, así como el nivel de tal intolerancia. De esta forma la persona podrá saber a ciencia cierta si debe o no tomar yogures sin lactosa.

¿Qué tipo de yogur elegir?

Hoy día podemos encontrar el yogur en múltiples variantes: con cereales, con fruta, griego, de distintos sabores… Sin embargo, esta enorme oferta del mercado es lo que complica una correcta elección a la hora de incluirlo en la dieta.

Todos aquellos que contengan azúcares añadidos, ya sean yogures sin lactosa o con lactosa, nos deben hacer dudar de su idoneidad como alimento saludable. El azúcar refinado es peor para la salud que las grasas saturadas, por lo que, si uno se enfrenta a la elección de un yogur sin grasa azucarado o uno con grasa sin azúcar, será mejor el segundo.

Las grasas inherentes a los lácteos no son el verdadero problema. Sino los azúcares, edulcorantes y endulzantes artificiales que se añaden a los yogures. De hecho, los que vienen con sabor a fresa, plátano o coco, en general tienen muy poca fruta natural y una enorme cantidad de azúcar. Por ello, la opción más sana siempre será el yogur natural, ya que luego se puede endulzar con fruta fresca o miel.

En cuanto a elegir yogures sin lactosa o con ella, todo depende del nivel de intolerancia que tenga la persona. Si es baja, solo tiene que seguir las recomendaciones de los anteriores párrafos y aplicar el mismo criterio que una persona sin intolerancia. Pero en caso de que sea alta, mejor apostar por aquellos que no tienen absolutamente nada de lactosa. Si bien, tomar comprimidos o cápsulas de Nutira antes de consumirlos.

Como ves, los yogures sin lactosa no son la única opción para los intolerantes al azúcar de la leche. Comparte este artículo en tus redes sociales para que cada vez más personas puedan disfrutar de este fantástico alimento sin temor a una mala digestión.

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