¿Eres médico? Si la respuesta es no y estás buscando las diferencias entre intolerancia a la lactosa y alergia a la proteína de la leche porque sientes molestias, lo primero que debemos decir es que acudas a tu centro de salud. Dicho esto, sigue leyendo para conocer las diferencias entre una y otra patología.

Lo primero es lo primero: la importancia del diagnóstico

¿Por qué hemos comenzado el artículo con una recomendación tan contundente? Pues porque en muchas ocasiones las personas que sienten molestias al tomar un alimento lo eliminan de su dieta sin más, en general sin saber las consecuencias de esa decisión.

El profesional médico determinará dónde está exactamente el problema, qué pautas alimenticias seguir, qué productos sustitutivos incluir en la dieta (para mantener algunos nutrientes básicos como el calcio en niveles óptimos) y qué alimentos retirar.

Después de definir claramente el paso que hay que llevar a cabo para salir de dudas, sigue leyendo para saber en qué se diferencian, en general, las intolerancias de las alergias. Así que… ¡toma nota!

Diferencias generales entre intolerancias y alergias

Una alergia alimenticia es una reacción del sistema inmunológico frente algún componente concreto del alimento. Si se consume un alérgeno, el cuerpo tendrá una respuesta casi inmediata del sistema inmune para intentar combatirlo.

¿Por qué se produce esto? En primer lugar, es necesario explicar que el sistema inmune tiene como función principal proteger al organismo de todo aquello que pueda dañarlo. Sin embargo, hay ocasiones en las que este sistema confunde una sustancia a priori inofensiva con una que no lo es.

La diferencia clave entre la intolerancia a la lactosa y la alergia a la proteína de la leche radica en su origen: un problema enzimático y otro inmune, respectivamente.

En consecuencia, se produce una reacción exagerada frente a un elemento que, en un sistema inmune sin alergia, no generaría ningún rechazo. Las manifestaciones de la alergia pueden ser leves y transitorias (como urticarias, eczemas, hinchazón de labios, vómitos) o tan graves como shocks anafilácticos.

Las intolerancias, por su parte, se deben en general a déficits enzimáticos que impiden la adecuada metabolización de un nutriente concreto. Es decir, el sistema inmune no interviene para nada, lo único que sucede es que al cuerpo le falta una sustancia para poder digerir correctamente un componente de un alimento.

Intolerancia a la lactosa y alergia a la proteína de la leche

Ya tienes las bases para diferenciar una intolerancia de una alergia. Bien. Ahora puedes meterte de lleno en el tema que te preocupa: los problemas digestivos asociados a los lácteos. Aquí tienes las diferencias fundamentales entre la intolerancia a la lactosa y la alergia a la proteína de la leche.

INTOLERANCIA A LA LACTOSA ALERGIA A LA PROTEÍNA DE LA LECHE
Patología

Intolerancia al azúcar de la leche: la lactosa.

El sistema digestivo no es capaz de descomponer la lactosa debido al déficit de la enzima lactasa.

Alergia a las proteínas de la leche: caseína y betalactoglobulina.

Las proteínas de la leche son reconocidas como extrañas en el organismo y el sistema inmunitario “se defiende” produciendo los anticuerpos que causan los síntomas.

Causas
  • Hipolactasia adquirida:

Pérdida gradual de capacidad de digerir la lactosa. La causa es genética y la padece más del 70% de la población mundial.

  • Hipolactasia:

Disminución de la producción de lactasa provocada por otra patología (como por ejemplo una gastroenteritis).

  • Alactasia:

Se debe a un defecto genético y se manifiesta desde las primeras exposiciones a la leche materna.

  • Genéticas:

Mayor posibilidad si existen antecedentes de alergia en la familia.

Síntomas Produce diarrea, cólicos, gases, hinchazón, náuseas, defecación explosiva.

La reacción tarda en aparecer entre 30 minutos y 2 horas.

Produce diarrea, cólicos, urticaria, picor en la boca, la garganta y los ojos, sangrado en las heces, asma, anafilaxia.

La reacción es casi inmediata.

Tratamiento
  • Restricción de la ingesta de alimentos con lactosa, sobre todo de los que la contienen en dosis más elevadas, según el grado de intolerancia.
  • Recomendación de ingesta de alimentos sustitutivos.
  • Supresión de los lácteos.
  • Administración de antihistamínicos.
  • Administración de otros medicamentos según cada paciente.
Afectados En general afecta a los adultos (excepto la genética). Suele afectar a niños durante sus primeros años de vida.

En los adultos es muy raro que se dé.

INTOLERANCIA A LA LACTOSA

Patología

Intolerancia al azúcar de la leche: la lactosa.

El sistema digestivo no es capaz de descomponer la lactosa debido al déficit de la enzima lactasa.

Causas

  • Hipolactasia adquirida:

Pérdida gradual de capacidad de digerir la lactosa. La causa es genética y la padece más del 70% de la población mundial.

  • Hipolactasia:

Disminución de la producción de lactasa provocada por otra patología (como por ejemplo una gastroenteritis).

  • Alactasia:

Se debe a un defecto genético y se manifiesta desde las primeras exposiciones a la leche materna.

  • Genéticas:

Mayor posibilidad si existen antecedentes de alergia en la familia.

Síntomas

Produce diarrea, cólicos, gases, hinchazón, náuseas, defecación explosiva.

La reacción tarda en aparecer entre 30 minutos y 2 horas.

Tratamiento

  • Restricción de la ingesta de alimentos con lactosa, sobre todo de los que la contienen en dosis más elevadas, según el grado de intolerancia.
  • Recomendación de ingesta de alimentos sustitutivos.

Afectados

En general afecta a los adultos (excepto la genética).

ALERGIA A LA PROTEÍNA DE LA LECHE

Patología

Alergia a las proteínas de la leche: caseína y betalactoglobulina.

Las proteínas de la leche son reconocidas como extrañas en el organismo y el sistema inmunitario “se defiende” produciendo los anticuerpos que causan los síntomas.

Causas

  • Genéticas:

Mayor posibilidad si existen antecedentes de alergia en la familia.

Síntomas

Produce diarrea, cólicos, urticaria, picor en la boca, la garganta y los ojos, sangrado en las heces, asma, anafilaxia.

La reacción es casi inmediata.

Tratamiento

  • Supresión de los lácteos.
  • Administración de antihistamínicos.
  • Administración de otros medicamentos según cada paciente.

Afectados

Suele afectar a niños durante sus primeros años de vida.

En los adultos es muy raro que se dé.

Como ves, existen diferencias entre la intolerancia a la lactosa y la alergia a la proteína de la leche. Por eso es importante que, si sientes molestias con los lácteos, acudas al médico para que determine la causa y el tratamiento. Y si quieres que tus amigos también conozcan estas diferencias, ¡comparte este artículo en tus redes! 

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