¿Quién puede valorar mejor una patología que un profesional médico? Nadie. Por eso, la única persona que tiene la capacidad de recomendar una eliminación definitiva de los lácteos de la dieta es un facultativo. Sigue leyendo y descubre por qué es tan importante el diagnóstico por parte de un profesional. 

Diferentes niveles de intolerancia a la lactosa

Se han establecido tres niveles de intolerancia a la lactosa según la cantidad diaria que el organismo es capaz de tolerar:

  • Bajo (de 9 a 12 gramos).
  • Medio (de 5 a 8 gramos).
  • Alto (hasta 4 gramos).

La existencia de diferentes grados de intolerancia dificulta el diagnóstico, ya que en los grados más leves los síntomas son puntuales y breves. En estos casos muchas personas eliminan los lácteos sin acudir previamente al médico, algo que los expertos desaconsejan.

Según profesionales sanitarios, es importante que cada persona, asesorada por un profesional, encuentre qué cantidad de lactosa puede consumir. Una persona con un nivel de tolerancia bajo, por ejemplo, no tiene porqué eliminar el consumo de lácteos por completo.

Alimentos con lactosa que se toleran mejor

Alimentos como el yogur o el queso muy curado son opciones fantásticas para personas que no tienen un alto grado de intolerancia. Bebidas a base de leche fermentada, como el kéfir, también son una buena alternativa en estos casos.

¿Por qué son beneficiosos estos alimentos? Porque es importante para los intolerantes de grado medio o bajo seguir manteniendo en su justa medida contacto con la lactosa para que su intolerancia no vaya a más. 

Importancia de tener lácteos en la dieta

El contacto con la lactosa promueve la generación de la enzima lactasa, la encargada de disgregar el azúcar de la leche en sus dos componentes básicos, los monosacáridos glucosa y galactosa.

Si se elimina por completo la ingesta de lactosa, se produce el efecto contrario. Es decir, el organismo deja de producir lactasa y se aumenta el grado de intolerancia de medio o bajo a alto.

Antes de eliminar por completo los lácteos de la dieta sin diagnóstico que lo avale, acude al médico.

Además, la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética recalca el interés de incorporar productos lácteos en la dieta por su alto contenido en proteínas, calcio y vitaminas B y D.

Por ello es imprescindible, si el grado de intolerancia lo permite, buscar los lácteos que mejor se toleren e introducirlos en una dieta variada para mantener un estado óptimo de salud.

Diagnóstico para patologías relacionadas con lácteos

Una de las principales razones por las que la persona que sospecha que puede ser intolerante a la lactosa debe ir al médico es la confusión con otras patologías, como la alergia a la proteína de la leche.

Si se tuviera que destacar una diferencia clara entre ambos diagnósticos es que, mientras en el primero pueden introducirse pequeñas cantidades de lactosa según el caso, en la segunda no se pueden ingerir lácteos.

Como ves, acudir al profesional médico en busca de un diagnóstico fiable y una incorporación adecuada de los lácteos a la dieta es imprescindible para tu salud. Comparte este artículo en tus redes sociales para que tus conocidos que no digieren bien los lácteos no duden en acercarse a su centro de salud.

Deja un comentario:

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.