¿Renunciar a dulces por ser intolerante a la lactosa? ¡Eso no va con nosotros! Este año, prepara esta receta de mona de Pascua sin lactosa para celebrar Semana Santa. ¡Vamos allá!

Un viaje en el tiempo lleno de tradición

La mona de Pascua es uno de los dulces más típicos de la repostería española asociado, como no, a las festividades de Semana Santa; pero, ¿sabías que se cree que su origen se remonta al siglo XVIII?

Originalmente, la tradición señalaba que, durante el Domingo de Pascua, los padrinos o abuelos del infante debían regalarle una torta hecha con la misma cantidad de huevos que su edad, llegando así, a un máximo de los 12 años.

Sin embargo, no fue hasta casi el siglo XIX, cuando la popularidad de las monas de chocolate creció, sustituyendo, en algunos casos, a las más tradicionales; decoradas y adornadas con dibujos y figuras para celebrar la Semana Santa. De hecho, en muchas poblaciones, existen pastelerías que compiten en exhibición de su escaparate por contar con la arquitectura de la mona más espectacular.

Al igual que esta costumbre evolucionó, también lo hicieron las variedades y su consumo en las diferentes comunidades autónomas. Por ejemplo, en la Comunidad Valenciana, se conocen variedades como panquemado, panou, toña o fogaseta; siendo la primera de ellas, la más consumida durante estas festividades y en la que, con el paso del tiempo, su forma ha llegado a distinguirse de las demás por representar a animales como cocodrilos, serpientes y lagartijas que portan en su boca el huevo. Para darle un toque final, la recubren con anisetes de colores.

En Cataluña y Baleares la mona también ha ido evolucionando, aunque la valenciana sigue siendo una de las más arraigadas. Aún así, también se puede encontrar este dulce con los huevos cocidos e incluso coloreados, y con una base de bizcocho relleno de crema y chocolate o mermelada, cubierta de crema catalana en la parte superior y decorada con almendras en los laterales. Sin olvidar, por supuesto, los elementos decorativos más actuales como plumas de colores, pollitos, etc. En el caso de Baleares, por ejemplo, en Menorca, suelen cubrirse de merengue, sustituyendo, si así lo deseas, los huevos de gallina por huevos de chocolate.

Si nos centramos en el País Vasco, encontramos una variación de la mona llamada opilla, que las madrinas de la zona de Oarsoaldea suelen regalar a sus ahijados para compartir rodeados en familia y amigos.

Receta mona de Pascua sin lactosa

Ahora que ya has visto la gran variedad de monas que existen, te dejamos con esta receta de mona de Pascua sin lactosa para que tu intolerancia al azúcar de la leche no sea ningún impedimento para disfrutarla. ¡Toma nota para compartirla con tus seres queridos!

Ingredientes:

Para la masa:

  • 550 gr. harina de fuerza
  • 200 ml. leche sin lactosa o bebida vegetal.
  • 125 gr. mantequilla o margarina.
  • 85 gr. azúcar.
  • 25 gr. levadura prensada.
  • 2 huevos.
  • 1 sobre de azúcar avainillada (opcional).

Para la decoración:

  • 11 huevos crudos.
  • 1 huevo batido para pintar las monas antes de entrar al horno.
  • Bolitas de anisetes de caramelo de colores.
  • Colorante alimentario para pintar los huevos de colores.

¿Cómo se prepara?

Primero, en un bol, incorpora la mantequilla o margarina con la leche sin lactosa tibia y mezcla bien todos los ingredientes. Después, añade la levadura y vuelve a mezclar. Repite el proceso agregando el azúcar y los huevos para que, mientras mezcles todos los ingredientes, puedas añadir poco a poco la harina hasta que veas que obtienes una masa.

A continuación, amasa la masa muy bien y déjala reposar en un bol hasta que consiga doblar su volumen. Como es una masa algo blanda y un poco complicada de manejar, te recomendamos que dejes una hora, como mínimo, levando.

Ahora, mientras la masa está levando, pinta los huevos. Para ello, tendrás que lavar bien los huevos crudos. Para evitar que no se rompan cuando los pintes o se queden crudos al ponerlos en el horno, nuestro consejo es que los cuezas antes de este proceso. Después, con un pincel y dando rienda a tu imaginación, ve pintando cada uno de los huevos con los colorantes líquidos que tengas. Recuerda dejar secar para evitar pringarte demasiado.

Llegados a este punto, cuando la masa ya haya levado, sácala sobre la mesa de trabajo, previamente enharinada, y amasa de nuevo.

¡Ahora es momento de darle forma a tu mona de pascua! No olvides que hay numerosas posibilidades de formas a hacer como puede ser un cocodrilo, lagarto e, ¡incluso una tortuga!

Empieza dividiendo la masa en 11 partes iguales que corresponderían, aproximadamente, a entre 80 y 90 gr. cada parte. Luego, haz una tira de unos 30 cm. y dóblala y enróllala torciendo cada punto en direcciones diferentes para que, después, puedas ir dándole forma. Recuerda que, en la boca de cada animal, tendrás que añadir un huevo, pues es la zona más ancha y con mayor espacio de la mona, por lo que asegúrate de dejar siempre parte de la masa en la zona inferior. Así, evitarás que se caiga por debajo. No olvides que, si tienes dificultad para estirar la masa, puedes poner unas gotitas de aceite sobre la mesa para poder trabajarla y amarla sin que se pegue.

Seguidamente, pon las monas de Pascua con su huevo en una bandeja de horno con papel vegetal y tápalas con un trapo de cocina limpio para que puedan levar hasta doblar su volumen. ¿No te parece increíble cómo aumenta?

Mientras, precalienta el horno a 250º y pinta las monas con huevo para añadirles por encima, anisetes de colores y decoraciones comestibles. Así, podrás ponerlas en el horno a una temperatura de entre 180º-190º y hornear durante 15-20 minutos, con calor arriba y abajo.

Para acabar, sácalas del horno y déjalas enfriar en una rejilla. ¡El último paso te toca a ti! Utiliza cualquier otro elemento decorativo para este dulce y, ¡comparte en familia esta deliciosa receta de mona de pascua sin lactosa!

Celebra una Semana Santa repleta de momentos dulces

¡Ya no tienes excusa! Ahora que ya sabes cómo preparar esta sabrosa receta, ya puedes celebrar estas festividades con este tradicional dulce.

Aunque, si quieres innovar y sorprender a tus familiares y amigos con otros postres, te dejamos estos 3 dulces de Semana Santa sin lactosa para chuparse los dedos. ¿Lo mejor de todo? ¡Todos ellos perfectos para los intolerantes a la lactosa!

Para acabar, recuerda que, pese a tu intolerancia, no debes renunciar a ningún alimento o comida de esta festividad, sino que puedes seguir estas recomendaciones para intolerantes a la lactosa, que te ayudarán a comprender y ser experto en la localización de este componente de la leche.

Pero si lo que quieres es despreocuparte de la lactosa y celebrar una Semana Santa repleta de momentos dulces, ¡Nutira está para ayudarte!

  • Toma Nutira Masticable si tu grado de intolerancia a la lactosa es leve.
  • Si tu intolerancia es moderada-grave, Nutira Forte o Nutira Forte to go serán las opciones que recomendaríamos.

¡Qué disfrutes de una Pascua muy dulce!

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